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Aprender

Consejos rápidos para que tus archivos salgan bien a la primera.

Prepara tu SVG

  • Convierte el texto a trazados (en Illustrator: Texto → Crear contornos; en Inkscape: Trazado → Objeto a trayecto; en Canva exporta como SVG y convierte el texto).
  • Convierte los trazos (líneas) a objetos con relleno: Contornear trazo / Outline stroke / Trazado → Contorno de trazo.
  • Evita degradados, imágenes incrustadas y máscaras: no se convierten a 3D.
  • Los colores se detectan como capas: puedes desactivar las que no quieras (por ejemplo, el fondo).

Medidas y grosor

  • Todo se mide en milímetros. El STL descargado tiene exactamente las medidas que ves en pantalla.
  • Para piezas rígidas como llaveros, 3 mm de grosor es un buen punto de partida.
  • Detalles menores a 0,8 mm pueden no imprimirse bien con boquilla de 0,4 mm.

Abrir el STL en tu slicer

  • En Bambu Studio: Archivo → Importar → Importar archivo. Si pregunta por unidades, elige milímetros.
  • El modelo llega apoyado sobre la cama (Z = 0) y centrado.
  • Revisa que el ancho y el grosor coincidan con lo que configuraste.
Probar SVG → STL